jueves, 8 de septiembre de 2016

Cadexco distingue a Unilever por sus programas de RSE y sus exportaciones



La Cámara de Exportadores de Cochabamba (Cadexco), en el marco de sus 33 años de vida, premió a las empresas que se destacaron en el rubro. Es el caso de la empresa Unilever, que recibió la distinción de mayor exportador de valor relativo por sus programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), y el segundo lugar en las exportaciones del rubro de productos de la industria química y sus derivados.

La premiación se desarrolló en el Gran Hotel Cochabamba, contó con la presencia de autoridades del departamento y el empresariado cochabambino, además de invitados especiales, que compartieron una velada inolvidable.

La empresa Unilever abastece al mercado boliviano desde hace más de 20 años con productos de marcas reconocidas como: Omo, Surf, Skip, Cif y Puma; en Cuidado Personal con Dove, Lux, Sedal, Rexona, Axe, Pond´s, Tresemmé, Pepsodent, St. Ives, Clear, Impulse y Lifebuoy y Alimentos con reconocidas marcas como Hellmann´s, Ri-K, Maizena y Knorr.

Unilever cuenta con una planta en Cochabamba, es un complejo productivo que integra tres subplantas. Es la primera y única planta en el país que cuenta con el premio a la excelencia TPM, emitido por el Instituto Japonés de Mantenimiento de Plantas (JIPM), promoviendo la mejora continua y la excelencia de los procesos productivos de la compañía.


lunes, 1 de agosto de 2016

“El Estado debe dar ejemplo de Responsabilidad Social Corporativa”

La doctora española Beatriz Palacios, especialista en Responsabilidad Social Corporativa (RSC), inauguró en Sucre las “Jornadas Doctorales en Gestión Empresarial”, que constarán de 17 conferencias y proseguirán en los próximos meses bajo la organización de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca. Nueve doctorantes de las áreas económica empresarial, ciencias sociales y humanas, biotecnología y biomedicina, participan en este que es un doctorado inédito y gratuito.

Palacios, que dictó clases durante una semana en la capital del país, atendió a CAPITALES en la siguiente entrevista en la que explica por qué le parece necesaria la implantación de la RSC en toda empresa pública y privada, y no solamente grande, sino también mediana, pequeña y microempresa. Además, se refiere al tema del comportamiento del consumidor.

En general, ella invita a empresas a que tomen conciencia en el tema de la RSC, y a docentes e investigadores que estudien y ayuden también a las compañías, “que haya un vínculo entre Universidad y empresa porque esto puede ayudar también a la localidad”.

CAPITALES. ¿Por qué cree usted que una empresa debe aplicar la Responsabilidad Social Corporativa (RSC)?
Beatriz Palacios (BP).- En primer lugar da una imagen positiva, y eso provoca una ventaja competitiva con respecto a los competidores. Porque la RSC es una acción voluntaria por parte de las empresas que está relacionada con los ‘stakeholders’: clientes, empleados, accionistas, comunidad local, la sociedad en general, etc.
Entonces, el hecho de que la empresa esté aportando —de forma voluntaria, no exigida por la ley porque, si no, no sería responsabilidad social—, con ayudas y acciones para colaborar con los distintos stakeholders, me parece que eso ya le da un prestigio, le da imagen, los mismos empleados están más contentos, mejora el clima laboral, mejora la relación con la sociedad.
Ha habido estudios que han analizado y comprobado que eso es cierto.

C. Usted, cuando habla de estos temas, ¿recomienda algunas acciones concretas?, ¿cómo llevamos a la práctica la RSC?
BP. La idea en Sucre es, en primer lugar, sensibilizar al público: profesores, estudiantes y empresarios, porque es verdad que en algunos países todavía no se ha instalado la RSC.
Viendo que el tejido empresarial aquí es de pequeñas y medianas empresas, que, ante todo, hagan un autodiagnóstico, porque muchas empresas hacen acciones de responsabilidad social y no saben que las están haciendo. Entonces, sería bueno que si las están haciendo, que las comuniquen porque es imagen para la empresa. En segundo lugar, que empiecen con pequeñas acciones, tan sencillas como, internamente, la instalación de sensores de movimiento de luz para que ahorren energía o formación a los empleados. Externamente, hay muchas acciones; podría ser, por ejemplo, el patrocinio de un equipo de fútbol de niños o una cena benéfica para algún colectivo necesitado.

C. ¿Es decir que la formación de los empleados es parte de la RSC?
BP. Así es. Los empleados deben ver lo que se está haciendo; o sea, esto debe partir de la cúspide, de la alta dirección; luego, que los empleados estén enterados y participen.

C. Una actividad extralaboral como por ejemplo deportiva, ¿es también considerada como dentro de la RSC?
BP. Claro, claro que sí, todo lo que mejore el clima laboral y sea voluntario por parte de la empresa.

C. Eso lo hacen muchas empresas y probablemente no sepan o no lo comunican...
BP. Hay dos variables que clasifican las empresas en si practican y comunican. Entonces, están las ‘empresas peceras’, que están aisladas del entorno, que son las que no practican y no comunican; las ‘empresas comprometidas’, que sí practican pero no comunican porque, o no saben que están haciendo acciones de responsabilidad social o sencillamente no le dedican tiempo a comunicarlo.
Luego están las ‘empresas estratégicas’, que son las que practican y comunican. Y finalmente, las ‘empresas marketing’, que son aquellas que no practican pero sí comunican.
En este último caso, dicen que hacen responsabilidad social y lo hacen simplemente para llevarse una buena imagen, pero no la practican.

C. Esto implica dinero, es decir, la empresa tiene que destinar una parte de sus utilidades para la RSC, ¿verdad?
BP. Más que dinero, implica tiempo. Es verdad, en algunas culturas, según la filosofía empresarial, lo que quieren es beneficio a corto plazo y la responsabilidad social no obtiene beneficio a corto plazo, sino a largo plazo. Es verdad que requiere un esfuerzo, requiere concienciación, empezando por ejemplo con los clientes internos, con los empleados; requiere tiempo para relacionarse con los distintos grupos de interés.

C. Pero tiene un costo…
BP. Obviamente tiene un costo mínimo, por ejemplo en el caso de la instalación de los sensores, eso tiene un coste, pero a la larga la reducción de la luz puede suponer más que la instalación. O sea, depende de las acciones que se lleve a cabo: la preparación de una cena benéfica supone un coste, pero luego la imagen que transmite a la sociedad… y el consumidor hoy en día está más concienciado con las empresas que ayudan a un colectivo o al medioambiente, pues, luego tendría recompensa. Claro, no es a corto plazo.

C. Respecto a este tema, ¿cómo está España y cómo ve a América Latina, en general, y a Bolivia en particular?
BP. De forma general yo creo que la responsabilidad social se está implantando de buena manera; es decir, cada vez son más las empresas que están implantando y llevan a cabo la RSC como parte de su estrategia de negocio. Al principio, debido a los recursos y capacidades, lo llevaban a cabo las grandes empresas. Lo que pasa es que ahora están saliendo muchas herramientas que permiten a las Pymes implantarlo.
Mi opinión es que yo creo que necesitan más el apoyo de organismos públicos, que hagan también la responsabilidad social y que sean un ejemplo para la Pyme. Si la Pyme no ve que el organismo público está haciendo algo de responsabilidad social…

C. Entonces, ¿también considera que debe haber responsabilidad social en las instituciones públicas, no solo en las empresas privadas?
BP. Claro, la responsabilidad social se puede implantar en empresas públicas y privadas, en empresas nacionales e internacionales, en grandes, pequeñas, medianas y microempresas; o sea, no tiene un límite, se puede implantar en cualquier institución.

C. Pero el Estado tiene que dar el ejemplo.
BP. Exacto.
C. ¿Y a Bolivia y a Chuquisaca, especialmente, cómo las encuentra con relación a la RSC?
BP. La verdad es que he estado trabajando con los alumnos del doctorado en este tema y ellos están muy motivados; hemos estado haciendo varias investigaciones en cuanto a la implantación de la RSC. Por ejemplo, un grupo se centró en los bancos de Bolivia y se ve que la mayoría de los bancos llevan a cabo acciones pero no las comunican, a través de un informe de sostenibilidad y colgadas en sus páginas web.
Otro de los resultados que se ha obtenido a través de ese estudio es que no todos los bancos llevan acciones para las tres dimensiones (la económica, la social y la medioambiental) que abarca la RSC de una forma equilibrado. Se centran mucho en lo social. Es lo que hemos podido averiguar a través de ese estudio.

En el ámbito académico hemos hecho también otro estudio, la base de datos SciELO, que es abierta para los profesores, y tampoco es que haya mucha investigación sobre la RSC aquí en Bolivia.
Y otro trabajo que se ha llevado a cabo ha sido el de la percepción que tienen los estudiantes sobre la RSC en la Universidad. Y, aunque da positivo, es en bajo nivel. Entonces, yo creo que a través de esas investigaciones que se están preparando para que se publiquen, se podrán sacar mayores luces al respecto.

C. ¿Qué nos puede decir del comportamiento del consumidor?
BP. Del comportamiento del consumidor lo que yo he venido a hablar aquí en el doctorado es de los factores que influyen en la compra del consumidor. Factores externos como puede ser la familia, los grupos o incluso la cultura, y esto nos ha venido muy bien ya que yo vengo de España y los participantes son de Bolivia, y hemos podido comparar comportamientos totalmente diferentes.
C. ¿Son muy diferentes?
BP. Pues, en cuanto a la forma de comprar, de divertirse, todo eso conlleva comportamientos distintos. Incluso en el horario de comida: nosotros comemos allá a las dos de la tarde, ellos comen aquí a las 12:00. Al cenar a las seis y nosotros cenar a las nueve de la noche, pues nosotros disfrutamos más del día que ellos. O sea, son diferentes comportamientos pero todo ello adaptado a la cultura del país.
C. ¿Y en cuanto a los factores internos?
BP. Que los hemos estado estudiando. Factores internos como la motivación y la actitud.
C. El consumismo y el mercantilismo, como parte del fenómeno de la globalización, unifica de alguna manera a todos los países. Hay como una voracidad por el consumo, ¿o no es así?
BP. El patrón es el mismo en todos lados, el consumidor compra, reconoce un problema, evalúa las distintas alternativas que tiene, selecciona, compra y luego hace una evaluación postcompra. El patrón es el mismo, lo que no son las mismas son las actitudes, las motivaciones, las culturas; entonces, eso influye. A la hora de elegir un vehículo, a lo mejor en un país se tienen en cuenta unos factores que en otro país no. Pero el patrón es el mismo.
C. Desde su óptica profesional, ¿se puede decir que un país es más consumista que otro o simplemente varían las formas de ese consumismo?
BP. Yo creo que varían las formas de consumismo, más que un país es más consumista que otro. Pero, influye tanto el nivel de renta de cada país como otros factores; obviamente, si el nivel de renta de Argentina, por ejemplo, es mucho más elevado que el de Bolivia, el consumo también va a ser más elevado. Está todo relacionado.

• La Dra. Beatriz Palacios Florencio es profesora del Área de Marketing en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y profesora visitante en diversas universidades españolas y extranjeras.
• Está especializada en dos áreas de investigación complementarias, relacionadas con la docencia y con el marketing de servicios y, en especial, es experta en Responsabilidad Social Corporativa (RSC) dentro del sector turístico.
• También es autora y revisora de artículos científicos de revistas nacionales e internacionales

lunes, 9 de mayo de 2016

Presentación de la Guía de RSE con enfoque en la infancia

Maestrantes del Programa Management Consulting Project de la Escuela de Negocios Internacionales para América Latina (Incae) y la a diseñaron una Guía de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), bajo estándares nacionales e internacionales, enfocada en la niñez en riesgo social. Esta guía fue presentada en la sesión de Consejo de Directorio de la FEPC, que contó con la presencia de representantes de Aldeas Infantiles S.O.S - See more at: http://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20160507/presentacion-guia-rse-enfoque-infancia#sthash.mvSLrLCx.dpuf

domingo, 1 de mayo de 2016

¡Que la firma se haga efectiva! RSE y la Agenda 2030

En noviembre pasado, al concluir la COP21 en París, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, puso de relevancia la firma de la Agenda 2030, con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), y la calificó como el logro principal de 2015. No desaprovechó la oportunidad para manifestar su preocupación, al expresar que ahora el gran desafío es su implementación; y eso tiene mucho que ver con la capacidad de los gobiernos para coordinar con empresas y sociedad civil un acuerdo que permita un avance efectivo. Los países firmantes fueron 193.

Al respecto, el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) fue muy explícito al manifestar su apoyo a la Agenda, indicando que además se convierte en una oportunidad para que las empresas desarrollen soluciones innovadoras y sostenibles.

Sin embargo, un estudio publicado por PricewaterhouseCoopers (PwC) en 2015 mostró que las empresas todavía no están tan convencidas y que, además de herramientas, se requiere una adecuada promoción desde los gobiernos. Indica que el 92% de las empresas son conscientes de la importancia de los ODS, pero sólo el 13% ha identificado las herramientas que necesitan para ejecutar las medidas.

Cabe destacar que el 71% de las empresas señalan que están en planes de tomar medidas sobre cómo colaborar con los ODS. El estudio apunta también que el 25% de las compañías establecieron sus objetivos, alineados con los ODS que son relevantes para su negocio.

El proceso en Bolivia

Entonces, ¿qué hacer para que la alianza Estado-Empresa-Sociedad Civil catalice el proceso de la agenda 2030 en Bolivia?

En el país existen a la fecha normativas y un proceso de implementación de la Responsabilidad Social
Empresarial (RSE) "en etapa de maduración”, lo que nos hace pensar que si las autoridades competentes con
visión estratégica hacen un pequeño esfuerzo, podríamos empezar a tener, a mediano plazo, interesantes avances.

Si, por ejemplo, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) pudiera revisar su circular 365/2015 del 30 de diciembre y, en vez de promover la inclusión de temas como: adultos mayores, racismo y discriminación, y violencia contra la mujer en el reglamento de responsabilidad empresarial, sugiriera que ese sector se alinee con alguno de los ODS, no sólo incluiríamos de manera implícita los temas que interesan al Gobierno, sino que nos enfilaríamos hacia una Agenda Global, así se integrarían indicadores GRI y se permitiría que el sistema financiero emita balances sociales con altos estándares de calidad en su contenido.

Además también se daría la oportunidad a Bolivia de que mida y/o reporte en su debido momento los avances respectivos.

Esto porque hay ODS cruciales para el avance del país. El ODS 1 busca poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo, el ODS 3 implica garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades, el ODS 5 propone lograr la igualdad de género y empoderar mujeres y las niñas, el 10 plantea reducir la desigualdad en los países y, entre ellos, el 11 es lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros y resilientes, y el 17 define que se fortalezcan los medios de implementación y se revitalice la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

Cambios desde las entidades

Si la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Empresas (AEMP), con visión de complementariedad y en el marco de las atribuciones que le da la Ley 685, pudiera sugerir a los otros sectores que brinden informes en torno a los ODS que son estratégicos para el país, se crearía una agenda poderosa capaz de demostrar que entendemos a cabalidad los desafíos del siglo XXI y que a la COP no sólo vamos a firmar compromisos, sino que se los cumple.

Estamos en un momento ideal para promover "alianzas de impacto” entre Gobierno la Empresa y la Sociedad Civil. La coyuntura económica nos desafía a "hacer más con menos”, a innovar, a hacer volar el pensamiento disruptivo; pero también de ser parte de agendas compartidas por el bien común en momentos en que el continente afronta vientos de cola y los precios de los hidrocarburos, minerales y del agro no son de los mejores.
Sabemos que esto causa la reducción de los presupuestos públicos y que las necesidades van en aumento; el aporte de la empresa en esta coyuntura es fundamental, si a ello se añade la experiencia y compromiso de la sociedad civil para garantizar el resultado de impacto.

Mientras escribo estas líneas, los síntomas de eventos climáticos se dejan ver; por ejemplo, la ciudad de Oruro empieza a tener problemas con sus reservas de agua; 13 comunidades de los municipios de Aiquile y Pasorapa, del departamento de Cochabamba, claman por agua potable; las escasas reservas acuíferas de la laguna de Tajzara amenazan con secarse en los próximos tres meses, y el recuerdo de lo sucedido con el lago Poopó, sumado a las heladas en estación de verano ocurridas en el municipio de El Puente, Tarija, me hacen pensar que las migraciones vienen en camino, con mochilas cargadas de pobreza e incertidumbre.

Pienso en que esta situación amenaza con convertirse en algo fuera de control; no estamos entendiendo el problema de fondo pues hacemos poco por reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

Los que creen que este proceso duraría siglos están equivocados, pues en los próximos 30 años podríamos sufrir eventos climáticos de increíble magnitud, ahí radica la importancia de la aplicación de la agenda.

Finalmente, si estamos pensando ir en noviembre a Marruecos, a la COP22, y queremos cumplir un rol preponderante como lo tuvimos en la COP21, ¡que la firma se haga efectiva!

* El autor es miembro de Fundación AmigaRSE.

martes, 19 de abril de 2016

Las empresas responsables

Hoy ya no debemos decir que la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un tema nuevo, lo que está claro es que tiene un recorrido suficiente para considerar que está asentado y que forma parte de manera directa o indirecta en la estrategia global empresarial. Sin embargo, también es cierto que hay numerosos aspectos por definir y numerosas dudas en cuanto a la aplicación práctica, dicho de otra manera: una organización que aspire a ser “socialmente responsable”, ¿Qué debe hacer?

En primera instancia, RSE es un término que hace referencia al conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos, tanto nacionales como internacionales, que se derivan del proceso empresarial, y que generan impactos en el contexto social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos.

La RSE tiene una visión a largo plazo, por lo tanto no se trata de la caridad ni de la filantropía clásica, sino del interés propio por el entorno y su relación con los grupos que afectan o son afectados por la actividad de una empresa (stakeholders). A su vez, y para ser socialmente reconocida se debe comenzar con la elaboración y publicación de informes con las actuaciones responsables en los ámbitos laboral, social y medioambiental que han llevado a cabo durante el año.

En este sentido y como ejemplo, será necesario evaluar el entorno de trabajo, desarrollar competencias para un buen ejercicio laboral, dar seguridad al empleado, conocer la satisfacción de los diferentes stakeholders, cumplir con normas ambientales, minimizar residuos y emisiones, impulsar códigos de ética, ser transparentes e innovar.

lunes, 4 de abril de 2016

Ser crea planes de RSE y personal a medida



Al menos 12 empresas y entidades de diferentes rubros recibieron en poco más de un año el apoyo de Servicios Especializados en Recursos Humanos (Ser), firma que diseña innovadores planes de recursos humanos y Responsabilidad Social Empresarial (RSE) a la medida de cada necesidad.

Ser es un emprendimiento cuyos servicios especializados en reclutamiento y selección, administración, desarrollo del talento y desarrollo organizacional, y gestión estratégica de recursos humanos aplican un enfoque participativo en la entidad intervenida partiendo de la premisa: “Las personas son más que las organizaciones”.

“Analizamos el clima laboral en términos cuantitativos y cualitativos y realizamos diagnósticos organizacionales en áreas que, en muchos casos, son ignoradas por las empresas”, afirmó Paul Tellería, uno de los socios senior de la consultora, que en diciembre cumplió un año en el mercado.PLANIFICACIÓN. El sistema de Valoración de Cargos y Análisis Salariales, que evalúa en base a parámetros de mercado si los empleados efectúan su trabajo el tiempo suficiente y con el salario adecuado; y el Programa de RSE son los productos estrella de Ser, informó Hernán Cortez, gerente general de la firma.

El programa da solución a las necesidades de acciones de RSE que puedan tener las empresas dotándoles de un plan debidamente constituido en base a alianzas con diferentes causas.

La empresa no trabaja con servicios “enlatados” o que ya tienen una estructura fija, resaltó Tellería. Rodrigo Bilbao, otro de los socios senior de la compañía, destacó que entre los puntos que requieren mayor trabajo para obtener resultados positivos con el diseño de un plan está la definición de “la necesidad”. Una vez identificado este punto básico, agregó, se plantean alternativas y soluciones para alcanzar los objetivos de las empresas o instituciones.

El proceso mínimo para obtener un producto positivo y favorable es de al menos seis meses. “Ya estamos en muchos casos en las segundas etapas de asesoramiento, Actualmente, no trabajamos con las 12, pero sí con muchas de ellas”, afirmó el Gerente General de Ser.

La empresa ingresó al mercado bajo un modelo de enfoque de trabajo basado en tres dimensiones: persona, familia y comunidad. Espera a mediano plazo contar con oficinas en Santa Cruz y Cochabamba. “Tenemos la capacidad de dar un asesoramiento completo, desde mercadeo hasta finanzas”, dijo Bilbao. La oferta de Ser incluye talleres en temas estratégicos de gestión (cohesión de equipo de líderes) y en el desarrollo de habilidades del personal (entrenamiento a mandos medios).

viernes, 26 de febrero de 2016

Entidades despliegan planes de Responsabilidad Social

Entidades financieras y de servicios, han desplegado programas de responsabilidad social para ayudar a familias con problemas de salud, y en otros casos, apoyar la formación técnica y profesional de jóvenes. La telefónica Tigo financió estudios técnicos de jóvenes de todo el país. El banco Mercantil financiará un grupo de becarios que proseguirán estudios profesionales en España. El BCP, anunció su programa “Operación Sonrisa”, que benefició hasta ahora a 3.200 pacientes con intervenciones quirúrgicas de labio leporino y paladar hendido.

OPERACIÓN SONRISA

El gerente de área Banca Empresas del BCP, Luis Corvera Arce, informó que la campaña “Operación Sonrisa”, lleva 11 años apoyando esta labor, y durante este periodo alcanzó a un 3.200 operaciones.